viernes, noviembre 24, 2006

... ¿Amor?



¿Amor?

Cuando sentí amor por primera vez lo entregue todo,

Hasta lo que no tenía.

Hasta mi vida misma.

Deje de caminar por el sendero que debía,

Para caminar por donde caminaba aquel hombre disfrazado de príncipe.

Ahora perdí el sentido de caminar,

Las esperanzas de un mañana mejor que el ayer.

El amor es un sentimiento que sólo llego a mí a provocar dolor.

Lo abandono todo

Y vuelvo a aquel desván oscuro.

Para sanar estas heridas que menguan mi destino.

Cansada

Es simple…. Pero duele.

En un par de semanas…

¿Dejó de ser quien yo ame?

Si, lo veo allí en frente mío… sé que es él en el fondo.
Pero me duelen sus actitudes, parece no importarle que llore en frente de su ente inicuo.

Aunque intento hacerme creer que sus juegos son justificados,
Hurgo entre cientos de cartas, y no logro encontrar el porque.

Sólo el despecho, por no cumplir con las expectativas que conjeturó sobre mi silueta impulsiva…

Aquél hombre, mi hombre.
Era inteligente, evitaba las cosas que dañaban a los demás, y no caía en trivialidades. Era maduro, Siempre encontraba solución a todo.
Aquél que liaba mis anhelos, con sus sentidos caballerescos
Quien me transmitió fuerzas cada vez que las necesite.

En cambio quien tengo al frente me descoloca
¡Me hace caer en ambigüedades!

Me desilusiona cada vez más con sus actitudes frívolas, y poco eruditas.
Cae en el machismo de exigir cosas.
Pide esto y aquello…
Y él termina perpetrando esos mismos errores que me pide a mí que evite.

Pero siempre coloca la suerte a su favor
Para hacerme quedar como responsable de sus acciones incorrectas.

Se convirtió en un sujeto inmundo,
De soliloquios vanos y talantes insubstanciales.

Cae en viscosas telarañas que semanas atrás
Aborreció.
Más, eso me hace pensar que siempre fue un disfraz
Y que nunca he palpado su esencia real.

Me asquean sus giros, me desagrada su actual temple.
Pero recuerdo su ternura, sus monólogos profundos.

Y no logro entender donde quedaron los restos,
Las cenizas
De aquel hombre que ame.

Porque prefiero desdibujarme de una vez,
De su pintura cruel.
Antes de seguir presenciando la nimiedad de este individuo nauseabundo.

martes, noviembre 21, 2006

...Carpe diem



Jugare a ser libre…

Como la brisa otoñal que arrastra mil hojas por doquier.

Jugare a ser inmune…

Porque por ahora no quiero dañarme,

Con prácticas bipolares.

Jugare a caminar anestesiada…

Porque al recostarme en aquel álgido lecho,

Acciones que fueron sublimes en su momento

Se convierten en infinitas llagas

En esta piel de muñeca desfallecida.

Pero prefiero no sentir,

Y sólo vivir en aquel paraíso temporal.

No sentir, vivir dormida e incluso cegada

Y sólo quedarme con el dulce elixir de sus labios.

Que pueden no ser míos,

Pero míos serán en ese perfecto instante.

Jugare a vivir el momento…

Caeré en el tópico de carpe diem,

Pero lágrimas no caerán

Porque me arriesgo, porque así lo quiero.